viernes, 22 de enero de 2010

Tom Doughty: la voluntad de ser músico

Otro post dedicado a uno de esos músicos que me hacen recuperar la fe en la música, a pesar de triunfitos, MTVs y 40 principales.

Tom Doughty nació y creció en Cheshire, Inglaterra. Aprendió a tocar la guitarra cuando era niño, empezando por aprender un par de acordes de alguien, como muchos hemos hecho (en este caso su hermano mayor), y luego de forma básicamente autodidacta. Parece ser que como adolescente ya se las apañaba bien con el instrumento en cuestión.

En 1974 tuvo un accidente de circulación que le dejó en una silla de ruedas, con el impacto añadido de que la movilidad de sus manos quedó afectada también, cosa que le impidió seguir tocando la guitarra. Sin duda esto hubiera acabado con las ilusiones musicales de mucha gente, pero no fue así para Tom Doughty. A base de creatividad, e imagino que de muchísima voluntad y esfuerzo, encontró una forma de volver a ser músico.

Este señor empezó entonces a tocar en plan "lapstyle", con un resonador o dobro, que no es más que una guitarra preparada para tocarla plana sobre el regazo, como los músicos de country o blues. El problema de sus manos le impedía, sin embargo, hacerlo de la forma clásica, con una barra de metal que se sostiene entre los dedos de la mano izquierda y que se desliza sobre las cuerdas. Con lo cual se vio obligado a "inventar" un estilo completamente personal, tocando con un bottleneck, un pequeño tubo de cristal o metal que normalmente se pone en el dedo meñique y se combina con la pulsación normal de las cuerdas, con la guitarra en la posición normal. Solo que él, en su "limitación", lo utiliza con el dedo índice y tocando al estilo dobro. No solo eso, ha diseñado además un bottleneck adaptado a sus necesidades, hecho mitad de cristal y mitad de metal.

Esto ha convertido una teórica "limitación" en un estilo, que yo sepa, único en el mundo. Si a esto se suma la emoción que Doughty pone en su música... pues tenemos eso: un músico. Uno de verdad. Me quito el sombrero y me arrodillo.

Y para muestra, un botón. Podeis encontrar más información en http://www.tomdoughty.com/, y escuchar su música en Spotify.

Que lo disfruten.

jueves, 14 de enero de 2010

Filosofadas patilleras IV: A tomar por culo!

Un día un amigo me dijo (sobre un tema que no viene al caso) algo así como: "Sabes lo que te digo, que he llegado a la conclusión de que lo mejor es pensar: a tomar por culo."

Y la verdad es que, dándole vueltas, me parece una filosofía de lo más saludable, si lo piensas bien. Llegar a esa conclusión demuestra, por un lado, que has sufrido un conflicto de algún tipo. Y por otro, que finalmente has llegado a una decisión, voluntaria o impuesta, pero que sea como sea es por fin aceptada y asumida. Es decir, implica el final de un problema, que es la decisión en si. Luego, esa decisión en algunos casos te puede llevar a la ruina más miserable, ya lo sé, pero ese es otro problema diferente, no me anticipen ustedes. Además, si siguen leyendo, verán que la filosofía "a tomar por culo" es útil también en este último caso.

Ilustremos tan complejo e interesante pensamiento con un ejemplo de la vida diaria. Imagínense ustedes que llevan tiempo pensando en una persona, una chica (pongamos por caso) muy atractiva, agradable y cariñosa, y que les gustaría (digamos) "conocerla" en el sentido bíblico de la palabra. En cristiano, trincársela. Pongamos por caso que la situación es tal que se vislumbra una clara brecha en la defensa contraria. Dicho en plata, está en el bote. Pero imaginemos además que la situación es más bien complicada. Escojan ustedes:

a) está emparejada,
b) ustedes están emparejados,
c) es una compañera de trabajo,
d) es una amiga de hace mucho tiempo
e) cualquier otra cosa chunga que les venga a la cabeza.

Como son ustedes (pongamos por caso) personas más bien dubitativas, y son conscientes de las probables consecuencias conflictivas de dejarse llevar por los instintos animales, se pasan días y días dándole vueltas al asunto, durmiendo mal por las noches, y sin saber qué hacer.

Pero finalmente, sea por la razón que sea, ven la luz. La decisión está clara como el agua:

"A TOMAR POR CULO, ME LA FOLLO".

Y con esto se cierra toda duda y se pasa a la acción, lo cual siempre es positivo. Pero no queda ahí la cosa, porque la filosofía "a tomar por culo" es válida tanto para una decisión como para su contraria:

"A TOMAR POR CULO, NO ME LA FOLLO".

Y con esto acabamos también con la duda y, de paso, nos ahorramos un marrón del quince. Pido disculpas por poner un ejemplo tan chabacano y grosero, pero no dudo que la mayoría de ustedes ha estado en alguna ocasión en una situación parecida, así que creo que de esta forma entenderán mejor lo que quiero decir.

Uno puede estar sopesando pros y contras toda la vida, pero no llegar a ningún sitio. Al final, al final de los finales, las decisiones normalmente se toman con un "a tomar por culo". Y ello denota algo para mi muy importante y valioso: que la decisión no ha sido tomada racionalmente, cogiendo la calculadora e introduciendo las variables de entrada para llegar a un resultado final que será mi decisión, sino de una forma mucho más humana y emocional: porque me da la gana, y punto. Y al final, normalmente, el éxito o fracaso de la empresa que uno se dispone a acometer no depende, ni de lejos, de la fiabilidad del cálculo probabilístico que se haya hecho (porque el factor "imprevistos" es normalmente demasiado grande). Sino más bien depende de la motivación, habilidad y compromiso de uno mismo, y sobretodo, de que se alineen los astros y la Diosa Fortuna tenga un buen día y se sienta generosa.

Pero como decía antes, la filosofía "a tomar por culo" sirve también en caso de fracaso rotundo del proyecto que se inicia con la decisión tomada, sea ésta cual sea. Continuando con el ejemplo anterior:

"PUES RESULTA QUE NO QUIERE FOLLAR... A TOMAR POR CULO!".

No me negarán que, en estos casos, es la opción más saludable mentalmente.

En fin, que he decidido tratar de seguir más esta filosofía de ahora en adelante. Es más, creo que escribiré un libro de autoayuda sobre el tema, a ver si pican unos cuantos pardillos y me sacan de la ruina. Y entonces si que... A TOMAR POR CULO con todo!

Hala, a más ver. Buenas noches.

lunes, 11 de enero de 2010

Frases para la historia III: Sobre el uso y abuso del cuerpo de la mujer


Una vez más el clero nos obsequia con una frase que da más miedo que otra cosa cuando uno se pone a pensar en las implicaciones de tamaña afirmación. En esta ocasión el autor es el respetable arzobispo de Granada, don Francisco Javier Martínez. Hace unos días nos regalaba los oídos con una perla de este calibre:

"[El aborto] da a los varones licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer"

Empezaré advirtiendo que no pienso entrar a juzgar la cuestión del aborto en si. Este es uno de esos temas que, como la política y el fútbol, no tiene mucho que ver con la razón y sí con los colores que uno lleva en el alma y/o las circunstancias en que uno se ve envuelto. Y por tanto no tiene mucho sentido discutirlo, ni meterse en camisas de once varas, cada uno que piense lo que quiera.

Dicho esto, analizar esta afirmación me provoca, como acostumbra a pasarme cuando escribo esta sección, más inquietudes y dudas que luz y entendimiento sobre lo que quiere decir el sujeto en cuestión. A saber:

- Para empezar, cuando dice "abusar", ¿a qué se refiere exactamente? Según el diccionario de la RAE, la acepción de "abusar" que más se ajustaría en este contexto, según mi punto de vista, sería: "Hacer objeto de trato deshonesto a una persona de menor experiencia, fuerza o poder". O sea, en mi pueblo, violar. Entiendo entonces que, según el respetable Sr. Arzobispo de Zaragoza, los que hasta ahora no hemos ido por ahí violando mujeres, ¿ha sido simplemente por no dejarlas embarazadas? ¿Piensa el Sr. Arzobispo que, de repente, los hombres de este país nos vamos a lanzar a la calle a saquear y violar desvalidas féminas? Uf.

- Cabe otra posibilidad... ¿Quizás el Sr. Arzobispo cuando escoge la palabra "abusar" está hablando de sexo consentido, simplemente por placer, y sin violencia de por medio?. Lo que pasa es que para él eso es "abusar"... en fin, aceptamos barco. En ese caso, ¿es piensa que si uno no "abusa" (ejem) tan a menudo como quisiera es por no ir dejando niños huérfanos por el mundo? Claro, aquí entraríamos en el tema de los anticonceptivos y tal, pero cualquiera le explica eso a este señor.

- Pero lo que más me asusta es que, en la afirmación de este señor, en ningún momento se tiene en consideración si la mujer tiene algo o no que decir sobre con qué frecuencia, cómo y con quién "abusa" (ejem ejem). Sólo habla de la libertad que, supuestamente, a partir de ahora el macho ibérico adquiere para campar a sus anchas por el cuerpo de una mujer. Parece que el hombre siempre haya tenido el poder y la capacidad de decidir sobre el tema en cuestión, pero siempre se haya echado atrás por falta de una ley que le libere de la responsabilidad de una descendencia que mantener.

Lo cual dice mucho de la ignorancia de este señor sobre quién decide cuando y donde en el mundo de las relaciones sexuales, pero casi que lo dejaremos aquí, que para un día que digo algo casi políticamente correcto...

Hasta más ver.

miércoles, 6 de enero de 2010

Walkin' Blues

Una noche a Shadowman se le apareció una figura extraña. Era un hombre negro, llevaba una vieja guitarra acústica y un cigarro apagado colgaba de la comisura de su boca.

- ¿Tienes fuego chaval? - preguntó la aparición.

Shadowman rebuscó en sus bolsillos y le alcanzó su mechero, absorto por tan inesperada compañía. El hombre negro encendió su cigarro pausadamente y luego empezó a cantar un viejo blues.

"Some people tell me that the worried blues ain't bad. Worst old feeling I ever had".

El hombre dejó de tocar y se quedó pensativo, casi con una sonrisa cínica en el rostro.

- Tú sabes de lo que hablo, ¿no? - y se quedó callado, como esperando respuesta, pero Shadowman no podía decir ni palabra. - Sí, lo sabes. Pues no seas gilipollas y no hagas ni puto caso a nadie. No tienen ni idea. Haz lo que tengas que hacer. Lo que quieras hacer. Y ahora coge la puta guitarra y toca conmigo.

Así que Shadowman se levantó, sacó su oxidada National de la funda y empezó a deslizar el bottleneck por las cuerdas, intentando seguir los furiosos acordes del aparecido guitarrista.

Luego Shadowman despertó y se dijo a si mismo que tenía que dejar de beber. No le iba a conducir a nada bueno. A continuación sacó otra cerveza de la nevera, cogió la guitarra y empezó a cantar.


sábado, 2 de enero de 2010

Esto es un tercio español

Una escena que en su día me llamó la atención, no sé muy bien si por lo estrafalaria, por ser un homenaje a la chulería nacional, o porque es la única escena que, para mi gusto, tiene cierta emoción (a pesar de todo) de una película en general bastante aburrida: Alatriste.

Batalla de Rocroi, año 1643. Los tercios españoles han sido masacrados por los franceses, solo quedan unos cuantos valientes (llámalos valientes, llámalos gilipollas), entre los cuales está el susurrante Capitán Alatriste (me pregunto porqué habla en susurros todo el rato, no se le entiende nada en toda la película). Total, que van cuatro españolitos valientes a "parlamentar" con los franceses. Los franceses, amablemente, admiran su valentía y les ofrecen una honrosa rendición, hasta les permiten conservar sus banderas. Hay que ver la cara de Eduard Fernández, fantástico actor, desangrándose y tambaleándose a punto de morir, pero poniendo hasta el fin esa cara de "maldito gabacho, y encima nos tirais la fruta, ven pacá que me vas a comer el...".

La respuesta del Capitán Alatriste es, posiblemente, la chulería más grande que he oído en la vida:

"Decid al señor duque de Enghien, que agradecemos sus palabras... pero este es un tercio español"

Ahí queda eso. Ni que decir tiene que los aguerridos españoles (siento joder el final) mueren valientemente por su país. Eso sí, con la cabeza bien alta y a ritmo de una marcha que, en mi ignorancia, me recuerda inquietantemente a la procesión de Semana Santa. En cualquier momento parece que va a salir el paso con el Cristo agonizante llevado a cuestas por Alatriste y sus compinches.

En fin, juzguen ustedes mismos. Ah, si se os ocurre utilizar la historia "no pienso rendirme, esto es un tercio español" alguna noche tonta para intentar triunfar con una dama no os molesteis, no funciona (sí, que pasa, la situación requería medidas desesperadas :P ).



Saludos desde la sombra.