viernes, 19 de febrero de 2010

Delta

Hace muchos años que descubrí a Crosby Stills & Nash a través de una persona gracias a la cual he descubierto tanta música que de alguna forma la considero mi mentora musical, aunque ahora (con todo el respeto) se haya pasado al flamenco y se haga llamar Porverita. :P

Esta es una canción de David Crosby, californiano y miembro fundador de los míticos The Byrds, además de la banda en cuestión, CSN, allá en los años 60. Habiendo vivido de lleno aquella época, y en aquella parte del planeta, se puede imaginar uno que no es muy extraño que haya tenido problemas con las drogas y el alcohol. También hay que decir, sin embargo, que es una de las pocas personas que puede contarlo y, a juzgar por sus comentarios en algunos conciertos, quizás incluso con sentido del humor. Ahora es un anciano venerable de blanca melena, que se planta en un escenario y dice cosas como "Ahora voy a tocar una de aquellas canciones David-Crosby-Pero-De-Qué-Coño-Está-Hablando... pero es que si hubierais tenido una vida como la mía tendríais muchas canciones así".

Indudablemente este hombre lo ha pasado mal en la vida, y efectivamente las letras de sus canciones lo demuestra. Dice en "Delta":
 
I love the child
Who steers this riverboat
But lately he's crazy
For the deep

Sin embargo, esta canción, a pesar de estar llena de una tristeza evidente, inspira (por lo menos a mi) una calma tal, que uno no puede evitar sentir esa especie de paz melancólica que transmiten las canciones sinceras. Siempre he pensado que la música puede ser terapéutica y hasta curativa.

Of fast running rivers
Of choice and chance
And time stops here on the delta...
While they dance.

La vida misma. Pero bueno, como me acaba de saltar una alarma que tengo configurada en el blog y que dice "Atención, peligro, este post está alcanzando el límite superior de seriedad permitido"... pues no me queda más remedio que dejaros con la canción.

Solo un comentario más. En este vídeo no se ve, pero justo antes de comenzar la canción, su colega Graham Nash la presenta diciendo "A continuación, David Crosby va a tocar el piano... sin red". Crosby levanta una mano con los dedos cruzados y se lanza al vacío. No se pierdan ustedes la expresión de felicidad de Crosby cuando termina la canción. Para mi no tiene desperdicio.

Buenas noches desde la espiral.

4 comentarios:

Porverita dijo...

Hola chorlito. Pues... va a ser que me gustas más cuando te pones emotivo y serio.
Te ha salido perfecto, este homenaje a nuestras viejas fidelidades.
Gracias por hacérmelo escuchar de nuevo, y rememorar los tiempos de la juventud "quemada"

Salud.

Porverita dijo...

¡Qué subidón! Para el viejo David, y para nosotros, la música no es sólo terapéutica, es... nuestra salvación.

Besos, artista.

Shadowman dijo...

Me alegro de que te guste, Porverita!! :)

Un beso

Consuelo dijo...

En esta tarde de domingo acabo de escuchar esta preciosa canción, de la que haceros idea: no entiendo la letra y aún así me llega. Eso tiene de maravilloso la música. Y es cierto lo de la expresión del rostro de Crosby al final.